China es uno de los destinos culturales más extraordinarios del planeta. Su enorme extensión territorial, su historia milenaria y la diversidad de sus regiones permiten descubrir ciudades monumentales, antiguos palacios, templos, montañas, ríos, paisajes naturales y una gastronomía extraordinariamente variada.
Los tours por China permiten recorrer lugares asociados con miles de años de historia y, al mismo tiempo, descubrir una sociedad contemporánea caracterizada por grandes ciudades, innovación y arquitectura moderna.
Pekín es una de las principales puertas de entrada y una ciudad imprescindible. La Ciudad Prohibida, la Plaza de Tiananmén, el Templo del Cielo y diferentes palacios y jardines forman parte de su extraordinario patrimonio.
Los tours por Pekín permiten comprender la historia imperial y política de China. Los tours privados ofrecen la posibilidad de dedicar más tiempo a los principales monumentos y combinar visitas culturales con experiencias gastronómicas.
La Gran Muralla China es uno de los grandes símbolos del país. Existen diferentes sectores que pueden visitarse y que ofrecen experiencias muy distintas. Algunos están más preparados para visitantes, mientras que otros permiten disfrutar de paisajes más tranquilos.
Los tours privados a la Gran Muralla permiten elegir el tramo más adecuado según el nivel físico y los intereses del viajero.
Xi'an es otro de los grandes destinos históricos. La ciudad fue una importante capital imperial y es famosa por los Guerreros de Terracota, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX.
Los tours por Xi'an permiten visitar el ejército de terracota, las antiguas murallas, la Pagoda del Gran Ganso Salvaje y diferentes espacios relacionados con la historia de la Ruta de la Seda.
Shanghái ofrece una imagen completamente diferente. Es una de las grandes metrópolis de Asia y combina rascacielos, barrios históricos, arquitectura colonial, galerías, restaurantes y una intensa vida urbana.
Los tours por Shanghái pueden incluir el Bund, los jardines tradicionales, la zona financiera de Pudong y diferentes barrios históricos.
Hong Kong ofrece otra experiencia urbana, combinando tradición china, influencias internacionales, montañas y una espectacular bahía.
Guilin y Yangshuo son destinos especialmente conocidos por sus paisajes de montañas kársticas y ríos. Los cruceros por el río Li permiten contemplar algunos de los paisajes naturales más reconocibles de China.
Los tours por Guilin pueden combinar navegación, ciclismo, pueblos tradicionales y experiencias gastronómicas.
Chengdu es conocida por los pandas gigantes y por su gastronomía picante. Los centros de conservación permiten conocer estos animales y aprender sobre los esfuerzos de protección.
Los tours por Chengdu pueden combinar pandas, cultura local y experiencias gastronómicas relacionadas con la cocina de Sichuan.
China también posee numerosos paisajes naturales. Zhangjiajie, por ejemplo, es conocido por sus formaciones montañosas y paisajes que han inspirado numerosas representaciones artísticas.
La gastronomía china merece un capítulo propio. Cocina de Sichuan, Cantón, Pekín, Shanghái y otras regiones presentan sabores, ingredientes y técnicas diferentes.
Los tours gastronómicos por China permiten descubrir mercados, restaurantes tradicionales, clases de cocina y especialidades regionales.
La cultura del té es igualmente importante. Las experiencias relacionadas con el té permiten conocer diferentes variedades y tradiciones.
China también ofrece una extraordinaria riqueza religiosa y espiritual. Templos budistas, taoístas y otros lugares históricos pueden incorporarse a itinerarios culturales.
Los tours privados por China son especialmente útiles para viajeros interesados en temas concretos, como historia imperial, arquitectura, gastronomía, arte, religión o naturaleza.
Razones para visitarla:
- Gran Muralla: es una razón fundamental para visitar China.
- Ciudad Prohibida: permite descubrir el pasado imperial.
- Guerreros de Terracota: ofrecen una de las grandes experiencias arqueológicas del mundo.
- Shanghái: muestra la dimensión contemporánea y cosmopolita del país.
- Guilin y Yangshuo: ofrecen paisajes naturales extraordinarios.
- Chengdu: permite conocer los pandas gigantes y la gastronomía de Sichuan.
- Gastronomía: es una razón en sí misma para viajar al país.
- Patrimonio y naturaleza: China ofrece infinitas experiencias de senderismo, cultura, arquitectura y lugares históricos.
Los tours en grupo facilitan la organización de grandes circuitos, mientras que los tours privados permiten crear experiencias mucho más personalizadas.
En definitiva, China es un destino de enorme profundidad cultural, ideal para quienes desean descubrir una civilización milenaria y, al mismo tiempo, experimentar una de las sociedades más dinámicas del mundo.